Qué entendemos nosotros por Cosmética Natural y ecológica

Acción de los productos cosméticos sobre la piel

La aplicación sobre la epidermis de un producto cosmético tiene como consecuencia que este penetre e interactúe con ella para conseguir los efectos que pretendemos.

De esto se desprende que el qué nos aplicamos sobre la piel tiene que producir beneficios y evitar daños. La forma que tenemos de saber qué contienen los productos que compramos sólo la encontraremos en la etiqueta de cada producto, se encuentra bajo el título “Ingredientes”, y en esta relación encontramos todos los componentes del producto, eso sí, bajo un nombre común para toda la comunidad europea y EEUU, el código INCI. Esta compilación una extensa cantidad de productos naturales (ecológicos o no) o sintéticos, que están permitidos por la legislación. Habría que intentar aprender a interpretar la mencionada nomenclatura:

Todo aquello que tenga aspecto de nombre latino con una o dos palabras corresponde más o menos al nombre científico de un componente natural. Otros como “sodium cloride” pueden ser compuestos químicos naturales, en este caso corresponde a la sal común, componente muy usual en cosmética natural. Y todo aquello que parezca un nombre de medicamento puede ser el nombre de un compuesto químico de síntesis. Esto sin ser norma general nos puede ayudar a entender el etiquetado. En aquello que dudamos habrá que pedir información complementaria, pero junto con los detalles complementarios que siguen nos ayudará a saber elegir el que es natural del que no lo es. La cosmética natural se fundamenta, sobre todo en el uso de las plantas, sus extractos, sus aceites, etc.

Otros criterios para distinguir un producto natural

No existe un criterio único sobre qué se considera un cosmético natural, entre otras razones porque la legislación europea no lo define y además la gran industria fundamenta su estrategia de ventas en el “marketing” sobre el producto, incidiendo en la estética, el envase, la publicidad… es decir, en el valor añadido, dejando en último término la eficacia. Por lo tanto hay que considerar otras razones aparte de lo que ponga la etiqueta, o del que diga la publicidad.

Los componentes de un cosmético natural tienen que ser de procedencia mineral o vegetal y cuando su obtención no perjudica ni implica deterioro de sus condiciones naturales también animal. Por ejemplo la lanolina que siendo un producto de origen animal, procede de la lana, principalmente de la oveja, la cual es prensada para obtener el aceite.

En el caso de los ingredientes ecológicos estos tendrán que haber sido obtenidos por medio de técnicas de cultivo o cría ecológica.

Los colores no tienen que ser nunca llamativos, estridentes ni intensos, esto, es señal de la artificialidad del colorante. De hecho los cosméticos naturales no tienen que contener más colorantes que aquellos que aporten los mismos componentes que los hacen eficaces.

Los olores tienen que corresponderse con aquellas que emiten los componentes que lleva el producto y en todo caso las provenientes de aceites esenciales naturales y/o ecológicos. Se tienen que evitar los aceites reconstituidos y todos aquellos que siendo 100% artificiales imitan los naturales. La palabra “perfume” en una relación de ingredientes tiene que hacer sospechar.

Las texturas pueden ser razonablemente variables, debido a su origen natural de los componentes y a los sistemas de trabajo. En todo caso no tienen que contener ni colorantes ni modificadores del aspecto externo.

En principio los envases tienen que ser de material reciclado o que pueda ser reciclado y en caso de eliminación no tienen que producir residuos tóxicos.

También en principio, no tienen que ser experimentados con animales, a pesar de que desde el año 2007 ha quedado expresamente prohibido por la legislación europea.

El contenido es mucho más valioso que el envoltorio, por lo tanto evitamos envoltorios innecesarios (cajas, envases de vidrio pesados, etc.; que hacen consumir mucha gasolina durante el transporte), etc.

Tenemos la convicción que el buen criterio pasa por un consumo responsable y consciente, lo cual tenemos que  llegar a lograr aquellos conocimientos que son necesarios. Nosotros estamos dispuestos a aportaros toda aquella información que consideráis que os puede ayudar a saber elegir.

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